DAN RUEMESER

La imagen expuesta como la excusa del encuentro. La ocasión. La capacidad de reflejar lo espontáneo de un instante. Jugar a creer en la eternidad de los momentos reafirmando la magia de lo perdurable.

Jugar a ser eternos, a ser infinitos, a que el tiempo no existe. Generar la imagen que permita volver a la pausa única, despertando así el recuerdo del proyecto en común, la calidez del compartir. Ser parte de esa circunstancia, traduciendo sensaciones, otorgando un orden a la belleza del caos de la emoción, delineando un relato posible de ser visto. Ese es el universo que me representa, y la intención que envuelvo, comparto y con la que me involucro en cada proyecto que emprendo.